La historia de un dibujo

3 06 2008

Es cuanto menos curioso como este dibujo, en un contexto apropiado, podría pasar totalmente desapercibido. Intemporal, junto a otros muchos, podría perderse, camuflarse, formar parte de cualquier enorme mural multicolor, de cualquier pared, de un colegio cualquiera en un país al azar de este universo. Es simplemente el dibujo de un niño. La imprimación de una mente infantil en plena efervescencia. Si os digo que el autor de este cuadro se llamaba Julian y que tenía sólo 5 años cuando lo llevó a cabo, ni sorprenderá ni llamará la atención de ninguno.

Pero este dibujo es importante. Por ello, hoy le rendimos homenaje.

Si es cierto lo que dicen los psicólogos y, realmente, en los dibujos infantiles pueden leerse trocitos del alma de cada niño, podríamos concluir que, en la de Julian, tenía un lugar bastante destacado su compañera de colegio, Lucy. En el dibujo, la niña, de una manera un tanto abstracta, a modo de Mazinger Z, aparece flotando en un cielo preñado de notas musicales y prismas geométricos de diversa intensidad.

No hay momento que lo observe en el que no me sorprenda de la capacidad de cada ser humano para expresar sus universos más creativos, tan dispares y mágicos a la vez. Si me hubieran pedido a mí que dibujara a la pequeña Lucy, todo sería de un azul añil muy intenso. Ella llevaría un vestido plateado, a juego con las estrellas, y sonreiría, reflejándose en cada prisma, dado volteretas en la onírica ingravidez.

Supongo que, cada persona, imagina a Lucy de maneras muy distintas y, presumiblemente, de una forma totalmente diferente a la de Julian y a la mía la tuvo que pensarla John, el padre del chico. Tras llegar a casa y observar con detenimiento el talento del muchacho, preguntó el significado de toda esa amalgama de colores estelares. Entonces, como un mantra, como una sílaba mágica y arcana, totalmente nueva pero más vieja que el propio mundo, Julian pronunció una de las frases más conocidas y reconocidas del mundo occidental.

El tiempo pasó. Julian, en una de esas horribles sacudidas que te da el destino cuando mides menos de un metro y medio, dejó pronto de ver a Lucy. Su padre, desgraciadamente, murió joven. Siguiendo el ejemplo paterno, el chico se dedicó a la música de manera un tanto tímida, y a pesar de que muchos no hayan escuchado ninguna de sus canciones y sólo vean en su nombre el apellido y el perfil afilado de su padre, sus universos centrífugos forman parte de la vida de miles de personas. Están en la mente de millones de individuos que crecieron recreándose en el escenario que un día sus ojos vieron. Porque todas quisimos ser aquella Lucy y volar meteóricas por un cielo cuajado de diamantes, y porque todos desearon ser Julian y poder ver sus ojos caleidoscópicos.

Gracias a la inocente iniciativa de su hijo Julian, John Lennon escribió una de las canciones que, particularmente, más me emocionan: Lucy in the Sky with Diamonds. Uno de los éxitos universales de los Beatles, abanderada dentro de las filas del escuadrón del Sargento Pimienta, ha sido versionada, con mayor o menor acierto, por cientos de personas a lo largo y ancho del planeta. Relacionada de por vida con una droga psicodélica, experimento de Lennon y su regresión a la infancia, Lucy in the Sky with Diamonds, es una canción diferente.

Dicen que el revoloteo de una mariposa en Pekín puede provocar un huracán en Nueva York… La historia de hoy es una muestra palpable de que el dibujo de un niño puede inspirar no sólo canciones, sino películas, libros, hacen… incluso revoluciones. Hacen historia. ¿Y quién puede competir con eso?

Así sonaba, y sonará para siempre…

Picture yourself in a boat on a river
With tangerine trees and marmalade skies.
Somebody calls you, you answer quite slowly,
A girl with caleidoscope eyes.

Cellophane flowers of yellow and green
Towering over your head.
Look for the girl with the sun in her eyes
And she’s gone.

Chorus:
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds
Lucy in the sky with diamonds, ah, ah

Follow her down to a bridge by a fountain
where rocking horse people eat marshmallow pies.
Everyone smiles as you drift past the flowers
That grow so incredibly high.

Newspaper taxis appear on the shore
Waiting to take you away
Climb in the back with your head in the clouds
And you’re gone.

Chorus

Picture yourself on a train in a station
With plasticine porters with looking glass ties,
Suddenly someone is there at the turnstile,
The girl with caleidoscope eyes.

Chorus





¿Por qué The Glass Onion?

18 02 2008

glass_onion_front_cover.jpgGlass Onion es una canción de The Beatles escrita, en 1968, por John Lennon y que aparece en el maravilloso Album Blanco. Es un tema ante todo extraño. En él, Lennon hace referencia, con un tono cuanto menos jocoso, a las múltiples leyendas urbanas que circulaban, a finales de los años sesenta, sobre todas y cada una de las canciones del cuarteto de Liverpool. Temas como I am the walrus, Strawberry fields forever o The fool on the hill fueron objeto de estudio y se analizaron, como si de criptogramas de guerra se trataran, en busca de extrañas referencias, versos invertidos o alusiones siniestras de todo tipo. Puede decirse que, desde la aparición del Stg. Pepper’s, encontrar “pistas” en cada una de las canciones de The Beatles era uno de los divertimentos preferidos (y uno de los retos mayores) de la juventud de aquella época. Mirando con lupa las carátulas, escuchando del derecho y del revés cada disco, encontraron miles de extrañas referencias, hasta el punto de que, alrededor del mito musical, se gestaron diversas leyendas urbanas a cada cual más inverosímil y rocambolesca.

The Glass Onion (este blog que ahora empieza) no se edificará sobre estas cábalas morbosas. La leyenda siempre estará allí, pero siempre será… leyenda. En el reino unido glass onion significa monóculo. Así será este blog. Una especie de lupa con la que miraremos a fondo en cada una de las historias de The Beatles. Todas tienen su momento, su vigencia, su motivo. Y la primera canción debía ser The Glass Onion, como no… Desde luego, John era un tipo muy ingenioso.

 

 

I told you about strawberry fields,
You know the place where nothing is real
Well here’s antoher place you can go
Where everthing flows.
Looking through the bent backed tulips
To see how the other half lives
Looking through a glass onion.I told you about the walrus and me-man
You know that we’re as close as can be-man.
Well here’s another clue for you all,
The walrus was Paul.
Standing on the cast iron shore-yeah,
Lady Madonna trying to make ends meet-yeah.
Looking through a glass onion.
Oh yeah, oh yeah, oh yeah.
Looking through a glass onion.I told you about the fool on the hill,
I tell you man he living there still.
Well here’s another place you can be,
Listen to me.Fixing a hole in the ocean
Trying to make a dove-tail joint-yeah
Looking through a glass onion

 








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